De la ansiedad generalizada a las crisis agudas
A menudo, el pánico es la culminación de un periodo prolongado de estrés o de problemas emocionales no resueltos. Cuando el cuerpo y la mente se encuentran bajo la presión de trastornos emocionales crónicos, como la depresión o un estado constante de agotamiento por burnout, es más probable desarrollar estas crisis. Explorar tu historial personal, incluyendo posibles duelos sin procesar, problemas de baja autoestima o conflictos personales, nos permite identificar los factores detonantes y trabajar en la prevención, evitando que el ciclo de ansiedad se perpetúe.
