Cuando la transición se vuelve un obstáculo
A menudo, lo que comienza como una dificultad para ajustarse a un nuevo entorno deriva en problemas emocionales que afectan nuestra vida diaria. Es común experimentar una baja autoestima al no lograr el desempeño esperado, o caer en cuadros de insomnio y un estancamiento general marcado por profundos problemas de motivación o fatiga mental. Si esta transición no se gestiona con apoyo, puede desencadenar crisis emocionales y conflictos personales que, de no ser tratados, se consolidan en trastornos emocionales de mayor impacto como el burnout.
